Mi #EscapeRoom educativo explicado paso a paso (I) | Musikawa

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Hace unos días os contaba que una de las pruebas iniciales que les haría al alumnado sería un EscapeRoom en el que se combinaran retos, enigmas, candados, pruebas y misterios, con el fin de ver los conocimientos musicales previos de mi alumnado, pero sobre todo, conocer sus competencias, observar su trabajo en equipo y su manera de cooperar. Podéis leer la entrada aquí: http://www.musikawa.es/un-scaperoom-como-prueba-inicial-para-el-nuevo-curso-musikawa/

Durante toda esta semana, en grupos de 7-8 estudiantes, grupo por grupo (y tengo 4 primeros, 4 segundos y 1 cuarto de ESO), hemos estado divirtiéndonos con los #EscapeRoom que les había preparado y que voy a detallaros prueba a prueba, por si os pudiera servir.

El EscapeRoom comenzaba en la puerta del aula, donde les contaba la historia que lo articulaba todo y que, con motivo de las celebraciones de la I Circunnavegación en Sanlúcar de Barrameda donde está mi centro, había enlazado, por un lado, con uno de los pocos marineros que volvieron a puerto de aquella expedición y por otro lado, con la construcción de nuestro instituto hace ahora 28 años.

Les contaba algo así:

“Hace 28 años, cuando se estaba construyendo el IES Cristóbal Colón a las afueras de Sanlúcar, nombraron a un primer Conserje, para que se incorporara justo cuando terminara la construcción del mismo. En las obras, se había planificado la construcción de una pequeña casa donde podría vivir a cambio de vigilar el instituto durante las horas en las que no hubiera nadie. La persona designada fue un tal Fernando Gómez.

Fernando, natural de Sanlúcar y cercano a los 50 años, visitaba las obras casi a diario cuando terminaban los obreros y soñaba con pasar el resto de sus días hasta su jubilación entre chavales y profesorado, ayudándolos con las fotocopias, las llaves y los menesteres propios de un conserje de un instituto de Bachillerato.

Pero un día, a finales de mayo de 1989, desapareció para siempre y nada supimos de él hasta hace solo 3 días.”

Os podéis imaginar las caritas de mi alumnado, mientras que les contaba la historia. Casi todos preguntaban rápidamente “¿y qué pasó hace tres días?”, jejeje. Y yo encantado. Ya estaban enganchados.

“Hace tres días, recibimos un correo electrónico muy extraño, escrito por un tal Fernando Gómez, pero que nadie conocía y que nos contaba una historia muy extraña pero a la vez A L U C I N A N T E. Así nos hemos enterado de quién era Fernando Gómez y de su “leyenda”. Hemos investigado y hemos llamado a Delegación y nos han confirmado la historia.

Nos contaba que estaba en Cuba disfrutando cada día como si fuera el último, y ahora que casi llegaba a ser un octogenario y su vida estaba llegando al final, quería compartir con los profes y el alumnado del Colón su historia, para que no cayera en el olvido, después de tanto tiempo y antes de fallecer.

Un día, a finales de mayo de 1989 y cuando los obreros ya habían dado por finalizada su jornada laboral, Fernando se hizo paso entre las alambradas que rodeaban la obra del nuevo instituto y dio una vuelta alrededor del majestuoso edificio en busca de lo que sería su nueva casa. Estaba todo repleto de materiales de construcción, de maquinaria pesada y de escombros y montones de tierra por todo lados. En el camino, tropezó con un saliente del suelo que lo hizo caer de bruces y maldecir a todos los santos que conocía.

Cuando consiguió incorporarse y pudo comprobar que no tenía nada roto, se dio cuenta de que con lo que había tropezado era un pico de madera oscura y hierro antiguo con una forma un tanto extraña. Cuál fue su sorpresa que al darle una patada de rabia por la caída, se escuchó un tintineo metálico apagado y quedó al descubierto parte de lo que parecía una tapadera de lo que podría ser un cofre.

Rápidamente, Fernando, puso rodillas en tierra y comenzó a desenterrar con sus propias manos aquel pequeño cofre, que resultó ser más grande y más pesado de lo que parecía a simple vista. También, se hizo con una pala que estaba apoyada sobre una de las paredes del edificio para terminar de desenterrarlo.

Cuando terminó, una hora después, tenía ante sí no uno, sino hasta 3 cofres antiguos, deteriorados por el tiempo pero de buena madera de caoba y hierro fundido y provistos de sendos candados imposibles de abrir sin las herramientas adecuadas. ¿Qué eran aquellos cofres extraños? ¿Quién los había podido poner allí? ¿Qué contendrían?”

Llegado a este punto, y con mi alumnado expectante, relacionaba el hallazgo con la I Circunnavegación y continuaba con la historia. Les decía:

“Hace casi 500 años, en 1522, regresó a Sanlúcar de Barrameda, la única Nao de las 5 que partieron 3 años antes con solo 18 hombres de entre todos los que partieron. Uno de ellos, llamado Juan de Arratia, grumete de la Nao Victoria, fue el encargado de esconder y custodiar el tesoro que consiguieron traer a puerto para que no fuera robado. Entre todos decidieron enterrarlo en algún lugar de las afueras de Sanlúcar, donde solo supiera el paradero Juan, y hacer uso de él, una vez al año. Juan debía desenterrar parte del botín para repartirlo cada 7 de septiembre con sus otros 17 compañeros de hazaña.

Pero Juan de Arratia, bilbaíno de palabra, falleció de manera repentina pasados unos años y la ubicación donde se había enterrado dicho tesoro, se fue con él a la tumba.

En dicho correo electrónico, Fernando Gómez nos contaba que aquellos cofres podían ser los de Juan de Arratia y los marineros supervivientes de la I vuelta al mundo en barco.

Aquella noche de mayo, había decidido volver a enterrarlos para preparar la manera de abrirlos y transportar lo que contuvieran.

Dos noches más tarde y después de alquilarse una pequeña furgoneta y una carretilla en la ciudad cercana de Jerez, había vuelto con las herramientas necesarias para desenterrarlos y transportarlos hasta una cochera que tenía alquilada en un polígono industrial cercano, donde había podido abrirlos con una radial y sacar todo su contenido.

En ese correo electrónico también nos contaba, que al desenterrar los 3 cofres que había visto la noche anterior, se había dado cuenta de que había algunos más, pero que por el tiempo que hubiera necesitado para desenterrarlos todos y debido a lo que contenían los 3 que había transportado hasta su cochera, no era necesario volver a por más. Además, pronto, el lugar en el que dejaba el resto de cofres, estaría cubierto de cemento, hormigón o pistas deportivas y nadie volvería a verlos si no tenían la ubicación exacta.

Por último, en el correo electrónico, a la vez que nos hacía partícipes de su historia, nos contaba que en su día, hacía 28 años, había “regalado” material escolar (libros para la biblioteca y los departamentos fundamentalmente) al instituto entre el que había escondido una partitura, con un mensaje encriptado en su interior en el que revelaba toda su historia y el mapa con el que localizar el lugar exacto en el que estaban enterrados los cofres.”

La historia estaba servida, y mi alumnado impaciente por saber más. Las preguntas no paraban de fluir de sus bocas, no daban crédito a lo que acaban de escuchar. La historia terminaba cuando les pedía que me ayudaran a descubrir dónde estaba la partitura para poder desencriptarla y llegar hasta el tesoro.

Después de ponerlos en situación, en la misma puerta del aula, los dividía en grupos más pequeños (de 7-8 alumnos) y los hacía entrar en clase donde les tenía preparado todo.

En cada grupo de mesas y para cada equipo había un libro de texto de música (de los que regalan de muestra las editoriales), una caja misteriosa cerrada con un candado de 3 cifras y un sobre con las primeras pistas y enigmas por descubrir.

Cada equipo se colocaba en el grupo de mesas que les había asignado y comenzaban su aventura abriendo y leyendo el sobre.

Además les permitía utilizar los dispositivos móviles que quisieran para hacer búsquedas en Internet y podían hacer uso de 3 comodines cada equipo:

  • Una pregunta al profe
  • Una pregunta a un miembro de otro grupo
  • Poder espiar a un grupo durante 2 minutos

En total, 7 pruebas hasta llegar a la partitura.

Y vista la extensión de este post, os cuento las 7 pruebas y el enigma de la partitura en la siguiente entrada…

Prometo que empiezo a escribir ahora mismo 😉

Saludos, artistas!

Antonio J. Calvillo (411 Posts)

Antonio Calvillo es, aparte de uno de los jefazos de esta web, profesor de música y especialista en Nuevas Tecnologías aplicadas a la Didáctica Musical. Doctor por la Universidad de Valladolid con una tesis sobre Flipped Learning y música. Musicólogo por la Universidad de Granada y DEA con una tesina sobre creatividad y TICs en Secundaria por la Universidad de Alicante. Tiene varios libros publicados sobre Propuestas didácticas con software específico musical (edición de sonido, edición de partituras, aplicaciones web 2.0, herramientas didácticas para la educación musical, juegos musicales online, etc.), y otros más en preparación. CV: Ver


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22 Comentarios
  1. Clarines 4 semanas

    Espero impaciente la segunda entrega

  2. M.Jesús 4 semanas

    Ya estás tardando!!!me he quedado enganchada!

  3. Judit Romero Bellido 4 semanas

    Estupefacta me he quedado! A ver cómo sigue…

    • Autor

      jejejeje! Gracias Judit por tu comentario! Tú lo tienes más fácil que otros… puedes preguntarle al alumnado!
      Nos vemos el lunes!

  4. Ivan 4 semanas

    Si has enganchado a tus alumnos la Mitad de lo que me he enganchado yo, ha sido un exitazo!!!! Con ganas de saber más y con tus ideas poder hacer una en mi clase 😉

    • Autor

      Gracias Iván! Cuando la hagas, nos cuentas lo que has hecho para aprender nosotros también! Y sigo escribiendo la segunda parte y os la comparto en breve!
      Saludos, artista!

  5. Manuel 4 semanas

    Mola mucho, quiero más jejejeje

  6. Lorenzo 4 semanas

    Me ha enganchado la idea. Espero la segunda parte con expectación. Soy de Lengua y me gustaría adaptarla a Ávila y mis alumnos de 4º de la ESO. Gracias por tu trabajo.

    • Autor

      Gracias Lorenzo!! Me alegro que veas las posibilidades!!
      Ánimo con el curso y prometo publicar la segunda parte en breve!
      Saludos!

  7. Eufemia Rosso 3 semanas

    ¡Antoniooooo!!! ¡Qué trabajazo! Enhorabuena! Estaré atenta a ver cómo continúa. Eres un crack!

    • Autor

      jejejeje! Aquí ya sabemos quiénes sois las cracks!
      Gracias por tu comentario!
      Besos, artista!

  8. Lali 3 semanas

    Estoy con ganas de saber más. Felicidades!!!

    • Autor

      Gracias Lali!! Sigo escribiendo la entrada donde os explico cada prueba. Estará lista en breve!!
      Saludos y gracias por comentar!

  9. Raquel Hernández Olave 3 semanas

    Alucinante, Antonio. Quién fuera alumna tuya! La idea es fantástica y confío en poder aplicar algo así en mi aula.

    • Autor

      Gracias Raquel! Ya verás qué fácil es cuando termine de contarlo y seguro que muchos lo mejoráis y lo enriquecéis para próximas ocasiones.
      Saludos a TODOS y TODAS por allí!

  10. M. Castro 3 semanas

    Quiero un profe así para mis hijos! 🙂

  11. Antonio 3 semanas

    Como la historia la lea uno que yo se, escribe una novela.

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